sábado, 17 de agosto de 2013

De cómo te pueden joder la mañana en un momento

Este medio día, mi chico y yo nos habíamos preparado un aperitivo para antes de comer (como andamos mal de pasta, nos hacemos tapas en casa en vez de ir a un bar) y no teníamos cerveza, así que he bajado un momento a la tienda de la esquina a por un par de latas.
A la vuelta, iba tan tranquila, pensando en mis cosas, sin fijarme en la gente de la calle, y de repente, al pasar junto a un grupo de idiotas que había sentados en una terraza uno va y suelta.
-Te comía yo todo el coño que ya verías.
Así.
De golpe y porrazo
Me ha sentado fatal, he llegado a casa con un cabreo monumental.
¿Por qué tienen que ser así de desagradables? ¿Qué demonios puede pasar por la cabeza de un tío para que te suelte esa burrada? ¿Acaso no tiene madre, o novia, o hermanas? ¿Le gustaría oir a un baboso hablarlas así?
Lo peor, por lo que más me he molestado, ha sido porque no he sabido reaccionar. Realmente he seguido mi camino sin inmutarme, como si no existiera, en vez de girarme y tirarle su caña por la cabeza, o pegarle una contestación como debe ser. No he sido capaz de enfrentarle, y es lo que más me cabrea.
No sé si ha sido porque me ha pillado así de repente, o porque para cuando he sido consciente de lo que me ha dicho ya me había alejado... o porque eran varios tíos y me daba angustia pensar que si me enfrentaba a ellos podían ponerse tontos y empezar a seguirme o yo que sé.
La cosa es que no he sabido reaccionar.
Y me frustra, me cabrea, me dan ganas de gritar.
Estoy harta. Harta de la inseguridad, de no saber actuar, de sentirme intimidada. Quiero cambiarlo, quiero enfrentarme a ellos. ¿Por qué una mujer no puede ir por la calle sin arriesgarse a que el machito de turno la amargue la mañana?


5 comentarios:

Fernando Parra dijo...

Debo decir que he encontrado tu blog muy interesante, aunque corto. Te animo a que sigas escribiendo y ampliándolo, cuenta con un lector más.

Entiendo tu indignación y, sinceramente, lamento la cobardía de los compañeros que iban con él que no le dijeron nada y, a buen seguro, le rieron la `gracia`.

Los hombres también sufrimos agresiones sexuales de diverso tipo, quizá no tan comunes, ni las interpretamos igual, ni nuestra percepción de inseguridad es la misma, pero es así.

Este caso concreto y este tipo de conductas en general, creo que nacen de una concepción o una construcción del ideal masculino equivocada. Es un intento por demostrar que la mujer no nos intimida, nace -por tanto- de la inseguridad. Es por eso que estas conductas se dan, mayoritariamente, en grupo como gesto de reafirmación.

No es admisible, es una intimidación. Solución: ninguna a corto plazo pero pasa por una definición de la masculinidad diferente. Para ello, debemos participar todos, hombres y mujeres, como sociedad y censurar estas conductas desde la argumentación razonada.

Un saludo.

La Loba Errante dijo...

Cuánto te entiendo. Esa rabia, ese coraje... Es la eterna y absurda costumbre de sacar pecho ante la hembra delante del grupo para ver quién es más macho, para demostrar quién la tiene más grande y que todos se enteren que nosotras estamos a su entera disposición.
Yo ya no me callo, ya lo sabes, y me costó su tiempo enfrentarme a los diversos babosos de mierda que me he ido encontrando, pero la satifacción que sientes cuando les dejas en evidencia delante de todo el mundo, cuando haces ver que ellos no son los poderosos, cuando la gente que pasa por el lugar te apoya o hace gestos de asentimiento, cuando hay mujeres cerca que pueden oirte y tomar ejemplo... de verdad que eso no se paga con dinero.
Son perros ladradores pero poco mordedores. Somos nosotras las que tenemos que empezar a morder. ¿Por qué tenemos que tener miedo a unos mierdas?

Ini-Eridh dijo...

Mr Powell: Muchas gracias por tus palabras. Me alegra pensar que este blog puede resultar interesante también a los hombres :)Llevo poco tiempo con él, pero desde luego lo seguiré ampliando. También te agradezco tu comprensión, es un auténtico gozo descubrir hombres como tú, conscientes, auténticos compañeros de camino, hombres, en definitiva, de verdad.

Anerol: Tienes toda la razón del mundo y no sabes hasta qué punto admiro a las mujeres como tú, que no os intimidáis, que sacáis las garras ante cualquier "depredador", dejando claro que no sois, ni mucho menos, una presa. Espero poder decir pronto lo mismo sobre mí, y sé que el día que conteste a otro machito por un comentario similar, será un punto de inflexión, entonces sabré que no voy a tener más miedo.

Fernando Parra dijo...

Anerol, perros ladradores poco mordedores es una definición muy precisa. Si bien no estoy de acuerdo en que su intento consciente sea el de arrogarse el poder. Es un gesto cara a la galería, golpes en el pecho como los gorilas frente a otros machos.

La dinámica es similar a la que sucede con una persona más débil a la que agreden físicamente, la humillación para demostrar una fortaleza vacua frente al grupo.

En ambos casos, existe una cosificación, simplemente te convierten en una herramienta en un intento de aumentar su estatus dentro del grupo. La reacción visceral de responder a su ataque con otro ataque, da en su linea de flotación y deja al descubierto su propia inseguridad (razón última por lo que lo hacen).¡ ojalá hubiera una solución mejor! Pero, la verdad, no se me ocurre.

Ini- Eridh, el feminismo DEBE ser interesante para los hombres. Pero, ciertamente, a veces lo sentimos como una amenaza. En parte, porque el feminismo se ha preocupado poco de nuestra identidad de género, de nuestra construcción como hombres. En este aspecto, el feminismo no se ocupa de los problemas de género de los varones sino que en muchos casos se limita a señalar, únicamente, sus errores (muchos, desde luego). A mi modo de ver, esta forma pasivo- agresiva, de acercamiento a la realidad masculina es perjudicial, necesitamos redefinir al hombre en positivo. Por ello, muchos hombres, sienten que no hay espacio para ellos (Nosotros) en el feminismo.

Yo no estoy de acuerdo con muchas de las ideas que el feminismo actual mayoritario pregona, ni siquiera con algunas de las cosas que se dicen en este blog -`nuestras enemigas` es un ejemplo claro- pero que el feminismo es necesario. ¡sin ninguna duda!

La Loba Errante dijo...

Si al final todo se resume en algo muy muy básico: el respeto. Si hubiera respeto todo sería taaaan sencillo.

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