martes, 27 de agosto de 2013

El parto, eso que nos da tanto miedo.





No soy madre y no sé si en algún momento me dará el venazo. Pero tengo muchas amigas que sí que tienen hijos, que han pasado por el proceso del embarazo y el parto.

La verdad es que el tema del parto siempre me pareció horrible. Cada vez que oía la palabra “parto” me imaginaba una sala blanca, médicos y enfermeras vestidos de verde, una lámpara sobre mi cabeza, pinchazos, suero, vías, enemas, cortes, dolor, medicamentos, ansiedad. Miedo a las complicaciones que pudieran surgir.
Imaginaba una sala gigantesca, llena de cunas, donde se llevarían al bebé, y nunca comprendía por qué no lo pueden dejar en la habitación.
Vamos, que si en alguna ocasión me planteé que en un futuro pudiera querer hijos, rápidamente se me quitaban las ganas al imaginarme la escena.

Siempre dicen lo típico de “no, pero si tener un bebé es muy seguro, ahora te lo ponen todo muy fácil”. Pues lo siento, pero el concepto que yo tengo de “parto fácil” no tiene nada que ver con la realidad.  Nos dicen que el mejor lugar para tener un bebé es el hospital, pero a mí me parece que el trato que les dan a la madre y al niño es inhumano.

Me gustaría mucho explicar detalladamente el trato que se da en España en los hospitales, pero creo que este video dice mucho más de lo que yo pueda intentar explicaros. Contando con el genial Luis Tosar. 


Y es que esta es la realidad a la que se enfrentan a diario las mujeres que van a dar a luz; se las trata en muchas ocasiones como enfermas, sin tener en cuenta que en realidad están atravesando un proceso natural, como es el de traer un bebé al mundo.
Se las aplica un protocolo médico abusivo, cesáreas que se podrían evitar, cortes vaginales, hormonas para que las contracciones se aceleren, se las obliga a permanecer en la posición más incómoda y menos práctica que hay, sólo para “ahorrar tiempo” y acelerar el proceso del parto a gusto del hospital.
Convierten una experiencia iniciática y sagrada, en algo doloroso, difícil, inconveniente.  

¿Qué es el parto respetado?
Bueno, supongo que cada mujer tendrá su propia idea acerca de lo que es para ella que respeten su parto, así que aquí voy a aportar mi pequeño granito de arena:
Un parto respetado es aquel en el que el proceso de dar a luz se trata como algo natural, iniciático y sagrado. En el que se entiende que la madre NO está enferma, y que tiene derecho a participar de forma activa en su parto. El parto es de la madre, del bebé, no de los hospitales,  o de los médicos. Por lo tanto, un parto respetado es aquel que se centra en la comodidad de la madre y el bebé, no en la del personal sanitario.
Se respeta la fisiología del parto, es decir, que no se hace nada que vaya en contra de la misma (es básicamente no atentar contra la lógica natural)
Atender los deseos de la madre, si quiere ponerse en una determinada posición, si quiere andar, si quiere comer o beber, estar acompañada por aquellas personas que ella decida…etc.
En un parto respetado, además, la madre tiene derecho a estar informada de todo lo que implica dar a luz, de los procedimientos que existen y también tiene derecho a decidir libremente cuáles aceptar y cuáles no.
También hay que respetar los derechos del bebé, velar por su seguridad y su integridad. Algo imprescindible en un parto respetado es el derecho del bebé a estar en todo momento en contacto con su madre.

El parto en casa
Durante mucho tiempo pensé que la única forma lógica que existía para dar a luz (al menos en ciertos países) era el hospital. No se me ocurrió que en la actualidad hubiera mujeres que decidían dar a luz en sus casas. Sí había oído acerca de mujeres que daban a luz en el agua, pero poco más.
Hace tiempo que descubrí esto del parto en casa, pero al principio me pareció una locura, porque pensaba que era un riesgo innecesario.
Por suerte, un tiempo después, me dio por investigar el tema y mi opinión cambió por completo.
En este link podéis leer cómo se asiste un parto en casa:

Ventajas de dar a luz en casa:
-La mamá está en su propio territorio, sabe en qué lugar se siente más protegida, más cómoda. Es la dueña de la casa, no una extraña en un lugar dominado por técnicos, enfermeras, celadores…
-La mujer puede hacer lo que desee en cada momento sin tener que prestar atención a factores externos como que las enfermeras la den permiso o si tiene una compañera de habitación.
-La mujer cuenta con la intimidad y la comodidad de su hogar, en un espacio confortable, protegido,  rodeada de los seres queridos que ella decida, elige la posición que quiere adoptar para dar a luz, y se pone la ropa que considera más cómoda, como si quiere estar desnuda.
-Se atienden en todo momento las necesidades de la madre, no se hace nada sin su consentimiento. La madre es plenamente consciente del proceso del parto, sabe qué está sucediendo en cada momento.
-No la separan del bebé nada más nacer éste. Muchas de las atenciones que el bebé requiere al nacer, se pueden hacer teniéndole la madre en brazos, sin que un desconocido se lo quite y lo traiga cuando el hospital ordene.
-No hay que seguir protocolos hospitalarios, obedecer  órdenes de nadie.
-Te ahorras tener que someterte a una posible cesárea que no sea imprescindible.
-El riesgo de infecciones, tanto para la madre como para el bebé, es mucho menor. No hay por qué preocuparse de enfermedades nosocomiales.

Derechos de los padres y el bebé:

-Ser informados y consultados antes de cualquier actuación, aunque sea mínima, que afecte a la madre, al parto, y al bebé.
-Derecho a que se ofrezca una alternativa a cualquier intervención o medicación en caso de que la ofrecida no convenza.
- Derecho a negarse a cualquier actuación que no le parezca bien a los padres sin que por ello se les falte al, o se dé el alta hospitalaria.
-Derecho de la madre a ser tratada con respeto, intimidad, y de forma personalizada.
-El bebé tiene derecho a estar acompañado por sus padres en todo momento. Incluye el no abandonar la sala donde estén los progenitores.
-Derecho a que los bebés sean amamantados sin condiciones.
-Los niños tienen derecho a que se les trate con cariño y amabilidad. Aquí voy a añadir algo que no está relacionado con el parto: en caso de que sean niños un poquito más mayores y que por cualquier motivo han sido hospitalizados o simplemente están en la consulta de su pediatra, tienen derecho a que se les explique en todo momento qué se les está haciendo y con qué finalidad, en términos adecuados a su edad y su desarrollo.
-Derecho de la madre a que se la trate como a una persona sana.

Inne-cesáreas.

La cesárea es un tipo de parto en el que se precisa una incisión quirúrgica por encima de la pelvis, (en abdomen y útero) para sacar al bebé.
Debe realizarse únicamente cuando sea imprescindible, cuando el parto vaginal suponga un riesgo real para el bebé o la madre.
No deben superar el 15% de los partos, aunque en nuestro país estamos en el 35% aproximadamente, pero en ciertas comunidades ha llegado a un 50%.
Hay varios motivos por los que se realizan tantas cesáreas que se podrían haber evitado, por ejemplo:
*Tiempo: Con cesárea el parto puede estar listo en un par de horas. Si el parto es vaginal hay que esperar a que la madre dilate, que el proceso avance poco a poco, de forma natural, lo que conlleva muchas más horas.
*Comodidad: Hay parejas (sobre todo aquellas que acuden a clínicas privadas) que programan el parto con meses de antelación. ¿Por qué? Pues porque va a coincidir con las Navidades, o con un cumpleaños señalado, o porque se quieren ir de vacaciones o por cualquier otra eventualidad. Honestamente, esto me parece una barbaridad.  Además es cruel sacar al bebé cuando uno quiere y no cuando él está ya preparado.
*Dinero: En las clínicas privadas, muchas matronas cobran por parto. Con cesárea pueden atender muchos más partos que si esperan al proceso natural de dar a luz, lo que supone una ganancia mayor de dinero. A veces las clínicas también las pagan el doble por practicar cesáreas. No digo, ni mucho menos que la culpa sea de ellas: evidentemente cualquier persona prefiere ganar 400 euros por su trabajo en vez de 100. Son las clínicas las que no deberían incentivar este tipo de prácticas.
*Ineptitud: Hay ginecólogos que o bien no saben practicar un parto de nalgas, o bien no quieren arriesgarse. Por eso se excusan diciendo que es peligrosísimo y que es mejor sacar al niño por cesárea.
*Intervencionismo innecesario: Yo no conocía este concepto hasta que empecé a investigar sobre el parto respetado. Resumido viene a ser una cadena de intervenciones prescindibles durante el parto, que acaban complicando la situación y desembocan en la necesidad de practicar la cesárea. Para ampliar este punto, mirad aquí.
*El bebé viene de nalgas: Se utiliza esta expresión cuando el parto se acerca y el bebé aún no ha encajado la cabeza en la pelvis de la madre. Sí, es muy peligroso para el bebé, y prácticamente en todos los casos que se dan, el parto acaba en cesárea.
Sin embargo, existe una maniobra que consiste en girar al feto, mediante movimientos en la tripa de la madre, hasta que se pone en la posición correcta. Esta técnica se llama  “Versión cefálica externa”. Se puede realizar a partir de la semana 37 de embarazo. Se practica en tres movimientos: primero se mueve el feto hacia arriba, desencajándolo de la pelvis, después se hace un movimiento de rotación y por último, otro hacia abajo para colocar la cabeza del futuro bebé en la pelvis.
No tiene que aplicarse anestesia y es muy raro que surjan complicaciones, pero si se diera el caso entonces sí se puede realizar una cesárea de emergencia.

Parto sin dolor

No, no estoy hablando de la epidural, hablo de dar a luz de forma natural y sin anestesia.
Puede parecer contradictorio, pues la imagen que todos tenemos en nuestra cabeza al pensar en un parto es la de una mujer tumbada, patas arriba, sudando, gritando, desgarrándose por el dolor, mientras una matrona grita “¡Empuja, empuja!”
Pero es una realidad que en antiguas civilizaciones como Babilonia, o Egipto, las mujeres eran capaces de tener partos sin dolor.
Es más, en según qué culturas, se enseñaba a las mujeres a vivir durante el parto una sensación más cercana al orgasmo que a cualquier tipo de sufrimiento.
¿Cómo se consigue?
Bueno, para empezar creo que es imprescindible que la mujer esté reconectada con su útero. Que se conozca, que entienda sus ciclos, que se acepte y se ame. Y que esté completamente segura de que ella sabe parir, porque todas las mujeres lo hemos hecho a lo largo de los siglos, y de que no es una experiencia traumática, es todo lo contrario.
Tenemos que estar concienciadas que eso de “Parirás con dolor” es una idiotez patriarcal. Vamos a sustituirlo por “Parirás con placer”.
La danza del vientre, el yoga, son actividades que nos pueden ayudar (y mucho) a la hora de preparar nuestro parto. En danza concretamente, existen infinidad de ejercicios para ejercitar el útero y para reconciliarse con él, que se enseñan incluso cuando una mujer no está embarazada.
Es muy curioso, pero en un taller de danza sagrada al que asistí, me explicaron que las mujeres vamos siempre “con el útero encogido” (hablando coloquialmente, claro) y nos propusieron unos ejercicios para que tomáramos conciencia de ello. Yo creí que no tenía ese problema, pero cuál no fue mi sorpresa al darme cuenta que, efectivamente, suelo ir como “metiendo tripa”, como escondiéndolo y de forma totalmente inconsciente. Nos explicaron que muchos de los dolores de la regla vienen de ahí, de que a las mujeres se nos ha enseñado que es algo que se tiene que esconder, e inconscientemente le “apretujamos”, como si nos avergonzáramos de él.
Otra forma de minimizar el dolor en el parto es adoptando una postura cómoda, en la primera fase del parto pueden ser caminar, sentarse en una silla, arrodillarse sobre una almohada…
Y en la segunda fase, ponerse en cuclillas, o tener un parto en el agua.
Son muchos los métodos que existen para parir sin dolor, y existen asociaciones que se encargan de ayudar y orientar a la madre al respecto.

Las doulas
Es un término casi desconocido en España.
Aunque ellas son también profesionales, a mí me gusta definir a una doula como una amiga, una compañera, que entiende el proceso del embarazo, el parto y el postparto. Muchas veces son mujeres que ya han sido madres.
Su trabajo consiste en  ayudar a la mujer para que el embarazo, y el parto  sean experiencias plenas, saludables, iniciáticas, llenas de gozo.
Enseñan a la mujer recursos de parto sin dolor.
Las cuidan para que den a luz sin miedo, y orientan durante la lactancia del bebé.
Apoyan en el desarrollo psicoprofiláxico perinatal. Esto que suena tan raro y tan técnico no es otra cosa que las clases de preparación al parto.

Una historia estremecedora:

Si hacéis clic en este enlace, podréis leer una historia escandalosa y muy triste de una mujer a la que engañaron para inducirla al parto.

 

Con todo esto no pretendo decir que las mujeres deben dar a luz en casa, en el agua o evitar los hospitales siempre. Quiero decir que tenemos derecho a decidir cómo y dónde dar a luz, que tenemos derecho a un parto respetado, independientemente de dónde vayamos a tener nuestros bebés. Porque el parto nos pertenece a nosotras.




Fuentes.

3 comentarios:

La Loba Errante dijo...

Gracias, gracias y mil gracias por ayudar a que el parto respetado se conozca. Te has currado una información muy completa y extensa. Enhorabuena.
Yo hace mucho que tomé la decisión del parto en casa con una doula, y después de explicarle a mi pareja en qué consistía, él también se dió cuenta de que era lo mejor para todos.
A parte del parto en casa, practicaré el colecho, porteo y la lactancia a demanda.
Siempre he pensado que la forma de criar a los hijos que hay hoy en día es tan artificial que me daba grima pensar en ser madre.
Pero desde que me dí cuenta, hace algo más de un año, de que hay tantas opciones como padres... estoy deseando poder tener a un pequeño o una pequeña en mis brazos y educarle mostrándole todas esas realidades que se nos ocultan.

Ini-Eridh dijo...

Me alegra que te haya gustado esta entrada.Gracias por tus palabras, me animan un montón a seguir escribiendo:)
Yo también estoy completamente a favor de la crianza de los bebes con apego, de la lactancia,el porteo...me alegra un montón conocer más personas despiertas y conscientes, que entienden que otras formas de vivir y educar son posibles, y que no se acobardan ante la crítica de la sociedad.
Antes también estaba muy desanimada con el tema de la crianza de los niños porque cada vez que comentaba algo sobre otras formas...alternativas de educar, me salían con lo de "es que tú eres una hippi" y "ya se te pasará la tontería".

La Loba Errante dijo...

Uy, lo de "ya se te pasará la tontería" lo llevo escuchando desde que tengo 15 años, y resulta que ahora, con 28, sigo pensando lo mismo en prácticamente todo.
Cuando te sales del redil pasas a ser automáticamente la oveja negra que tiene que pelear contra todas las demás.
Pues bueno, lucharemos ;-)

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