"Eso no es para tanto" "No hace falta ponerse así" "Qué exagerada eres"
¿Cuántas veces hemos tenido que escuchar esas cosas? ¿En cuántas ocasiones, respaldándose en "lo que es importante y lo que no" otras personas nos dicen qué debemos sentir, y cuándo debemos sentirlo? Es muy fácil imponer cuándo un llanto es adecuado y cuándo no.
Ah, y la respuesta estrella: "Bueno, está así porque seguro que la ha venido la regla" (Típico escucharlo de los hombres)
Pues no.
¿Por qué ocultar tus emociones, si son parte de tí?
Es muy sencillo juzgar el "Mal/Inadecuado comportamiento", pero nadie puede sentir tus tristezas, tu dolor, tu inseguridad, ni tampoco tus alegrías.
Llora, mujer
Las lágrimas limpian tu alma, abre tu corazón, y déjale expresarse. Llora, permite que tus fantasmas salgan fuera.
Expulsa el miedo y el dolor.
Llora, si no sabes de qué otra manera manifestar tu ira. Deja que tu llanto se convierta en huracán.
Y grita, chilla, salta, deja que las lágrimas recorran tus mejillas, que limpien "tus adentros" y también "tus afueras".
Llora, mujer.
Porque no todas las lágrimas son de tristeza. Deja que el júbilo se convierta en pequeñas gotas de agua salada.
Que tu felicidad salga a través de tus hermosos ojos.
Tu gozo es tuyo, sólo tú decides cómo debe ser canalizado.
Si tú sientes que lo necesitas, que el llanto viene, sin quererlo, sin poder contenerlo, llora. Incluso si no tienes un motivo aparente. No castres tus emociones.
En silencio, a solas, o con una rabieta en mitad de la calle...como te venga, como lo necesites, con lágrimas, exprésate.
No significa que seas débil. Has sido férrea durante demasiado tiempo.
No significa que tengas una actitud infatil. Significa que tienes alma, que estás viva, que eres un ser completo.
Llora, mujer...y Sánate.

0 comentarios:
Publicar un comentario